J.R.: La caverna de las paradojas

Performance e intervención urbana específica de Jean René – J.R (Francia, n. 1983). “La Caverne du Pont Neuf (La Caverna del Puente Nuevo)”. Conjunto monumental e inmersivo con base en la técnica del trampantojo y la fotografía sobre un montaje inflable con realidad aumentada, efectos de sonido, luces y aromas. Pont Neuf, París, Francia. Del 15 al 28 de junio del 2026.

Abrazar la ilusión sobre la realidad no es un comportamiento limitado a las manifestaciones artísticas del presente. En la historia del arte abundan los ejemplos de representaciones mágicas, imposibles y hasta hiperfocalizadas que sustituyen la verdad literal en la visión de artistas y espectadores en favor del escapismo de lo convencional, el juego perceptual a nivel cerebral y las emociones artificiales a partir de imágenes separadas de la realidad.

Como elección creativa, la ilusión ciertamente permite a la mente humana explorar mundos alternativos y espacios psicológicos profundos, pero también la envuelve en paradojas que las narrativas de artistas, curadores y mercado no pueden resolver satisfactoriamente.

La viralizada ilusión efímera de una caverna monumental sobre el puente más antiguo de París realizada por J.R, el photograffeur (mezcla de fotógrafo y grafitero) afirma su trabajo en la fotografía a gran escala con métodos de exhibición pública propios del llamado “arte callejero”, pero a la vez lo inscribe comercialmente en una vena más riesgosa en términos de independencia creativa por el activo patrocinio económico y técnico de empresas privadas como Salesforce, Bloomberg connects, Paris Aeroport y SNAP, y la necesidad de crear “merchandising” para costear los poco más de diez millones de euros que costó la realización de su obra, que, además, demandó más de un año de preparación.

“Es como un circo que viene, monta un espectáculo y luego desaparece. Pero cualquiera que lo vea lo recordará cada vez que pase por el Pont Neuf”, ha explicado con un dejo de esperanza su creador.1

La instalación inflable se extiende a lo largo de 120 metros de largo y 20 metros de ancho, sobre una superficie de 2.400 metros cuadrados y estructuras de soporte metálico en sus arcos de entre 12 y 18 metros de altura sobre el histórico puente construido con una piedra caliza pesada y duradera llamada “parisina” – por provenir de las canteras de la ciudad de donde se extrajeron originalmente en 1607 - que trata de emular con un estampado sobre hectáreas de telas infladas la ilusión de una cadena montañosa escarpadas.

En su interior, mediante la realidad aumentada, los visitantes equipados con gafas especiales o usando una aplicación en sus teléfonos pudieron ver personas, animales y otras imágenes tintineando en las paredes de la caverna. Pero, además, para completar la experiencia se desarrolló un aroma para evocar el olor natural de una caverna y se creó una banda sonora para quienes la cruzaran de lado a lado.


"La caverna del Pont Neuf", 2026. Instalación en sitio específico. J.R. París, Francia. Foto: AKEZ

REALIDAD E ILUSIÓN

Concebida como un homenaje a Christo y su esposa Jeanne-Claude quienes envolvieron por completo el puente en tela hace poco más de cuarenta años,  transformando su apariencia física mediante una suerte de velo, J.R. ha optado por conservar la estructura del puente, pero sustituyéndola visualmente por medio de su imaginería gráfica y sensorial basada en las técnicas de la anamorfosis y el trampantojo (trompe-l´oeil).

La anamorfosis es una técnica de ilusión óptica donde una imagen se dibuja distorsionada para que solo recupere su forma correcta al mirarla desde un punto de vista exacto. El artista J.R. utiliza este principio físico y matemático a escala monumental para alterar la arquitectura y los paisajes urbanos. 

Por otro lado, el trampantojo o trompe-l'œil que en francés significa “engañar al ojo” es una técnica pictórica que simula una perspectiva tridimensional en superficies bidimensionales. El artista altera mediante ella la percepción del espacio mediante el manejo milimétrico de la luz, las sombras y la geometría.

Christo y JR en el Museo de Arte Moderno de San Francisco durante la exposición de 'The Chronicles of San Francisco' de JR, San Francisco, mayo de 2019 

Todo es intencional y racional en medio de ésta gran ilusión como declara J.R: "El Trampantojo convierte a los adultos en niños. Sabes que no es real, sabes que 'La Caverne du Pont-Neuf' no está hecha de roca, que esto es lienzo impreso. Y sin embargo tu ojo quiere creerlo, y por un momento te permites. Esa brecha entre saber y creer es donde ocurre la obra, y a la gente le encanta estar dentro de esa brecha."2

Y esto es cierto desde que la técnica alcanzó su apogeo en el siglo XIX con pinturas como “Escapando de la crítica”, pintado en 1874 por Pere Borrel del Caso, que muestra una imagen hiperrealista de un niño saliendo del marco de un cuadro. Pero, luego, siguieron movimientos cada vez más abstractos como el puntillismo donde los colores se entremezclan a la distancia para causar un efecto como en “Faro de Honfleur” de Georges Seurat. La noción del engaño en las artes visuales inspiró, también, el divisionismo en los futuristas italianos y los planos cuatridimensionales del cubismo a inicios del siglo XX. 

Sin embargo, debemos a los experimentos compositivos sobre superficies bidimensionales de Josef Albers el descubrimiento de que la disposición de líneas, formas y colores en una superficie puede alterar la forma en que la mente percibe lo que es real. Víctor Vasarely contemporáneo de Albers se dedicó como científico y pintor a profundizar a partir de la década del veinte en como la línea podía distorsionar completamente una superficie haciendo creer a nuestra percepción que estaba en apariencia ante un espacio tridimensional.

Todas estas fundaciones teóricas y técnicas llevaron a la emergencia del arte OP cuya consagración tuvo lugar en 1965 con la muestra “El ojo sensible”. Esta famosa muestra incluyó las obras ilusionistas de Vasarely y de Bridget Riley, así como las abstracciones geométricas de artistas como Frank Stella y Alexander Liberman y las esculturas cinéticas de artistas como Wen Ying Tsai y Carlos Cruz Diez. Pero sin duda fue el venezolano Jesús Rafael Soto quien llevó más lejos la percepción tridimensional con sus famosos Penetrables.3 

Pero, es claro que usar técnicas artísticas no produce necesariamente arte, igual que su dominio o los logros asociados a la tecnología en la factura de una obra pública. No obstante, en realizaciones anteriores de J.R. como su instalación a la entrada de la pirámide del Louvre o en la fachada de la Ópera de París ha utilizado ampliamente el trampantojo. Y en obras desplegadas públicamente en Roma y Florencia, creó la ilusión tridimensional de que los antiguos muros se despegaban de las edificaciones originales, sugiriendo sus grandes interiores.

No intento desencantar a los que se fascinan con el ilusionismo efímero de J.R con base en sus logros técnicos, pero recordemos que la ilusión no puede existir independientemente de la realidad. Como ha escrito el crítico de arte japonés, Kentaro Ichihara, “La imaginación—inventar imágenes—no construye la ilusión por sí sola. Más bien, la ilusión es también un fenómeno que involucra nuestra percepción de la realidad, sea o no una representación "verdadera" de esa realidad.”4

Por ello, el éxito de las propuestas cada vez más ambiciosas y costosas de J.R. corresponden a las advertencias del filósofo y teórico cultural francés, Jean Baudrillard quien en su ensayo “Simulacro y simulación” (1981), propuso que la sociedad moderna supere la simple ilusión hacia la hiperrealidad, donde las representaciones y simulaciones reemplazan por completo la realidad original. En esta etapa, en criterio del autor la gente prefiere activamente la copia o simulación artificial sobre el mundo real porque lo real se ha perdido o ha quedado obsoleto.5

Vista del interior de la "Caverna del Pont Neuf", 2026. Instalación en sitio específico. J.R. Foto: AKEZ

ARTE O ESPECTÁCULO

Siguiendo los pasos de Christo y Jeanne Claude, la propuesta de J.R., a la sazón un hábil autopromotor y mercadólogo, se alinea con el género de espectáculos de arte público urbano a gran escala. Pero, a diferencia de las luchas que dieron sus “mentores”, la resistencia a este tipo de exhibiciones ha prácticamente desaparecido dado que ya no se consideran subversivas.

Cuatro décadas después de la intervención realizada por Christo y Jeanne-Claude en el mismo puente, estos proyectos se consideran más bien formas seguras de aumentar el turismo estacional y atraer publicidad.

Así lo confirman los 535.000 visitantes que atrajo la caverna en solo dos semanas, una cifra superior a la registrada por el Museo del Louvre, el más visitado del mundo, en el mismo período.  Mientras 6,4 millones de personas contemplaron la obra durante su breve tiempo de exhibición de acuerdo con la oficina de turismo parisina.6

No obstante, esta caverna vuelve a plantear la pregunta: ¿dónde está el límite entre arte y entretenimiento? que para la autora francesa Benoit Gaboriaud “sin duda situamos esta atracción, entretenida, pero algo superficial, en la segunda categoría”.7

Tanto J.R. como sus predecesores han tratado de vincular el pasado con el presente como concepto en sus construcciones disruptivas. Así, por ejemplo, la alusión a la piedra caliza que se extrajo para construir el Pont Neuf es un elemento clave en dicha narrativa, uniendo el pasado y el presente, pero también, explotar las emociones humanas como el temor a la oscuridad de la caverna y su paradójica percepción como refugio.


Detalle de la instalación de Christo y Jeanne-Claude en el Pont Neuf. 1985. Foto: AKEZ

No menos importante, J.R. construyó su caverna como una alegoría a la de Platón, en la que los prisioneros confunden las sombras en una pared con el mundo real. Pero valga otra advertencia, en la alegoría de la caverna presentada por Platón en su obra “La República” (514 -500 A.C., Libro VII) solo las sombras y los sonidos constituyen la realidad de los prisioneros que habitan en ella, pero estas no son representaciones exactas del mundo real. La lección filosófica puntualizada por Sócrates en el texto citado, es que debemos aspirar a comprender y percibir los niveles superiores de realidad – mediante la educación, por ejemplo - para dejar de ser esclavos.

Pero, que pasa cuando nuestra percepción está naturalmente preparada para aceptar la ilusión, el engaño. Esto lo que como pionero adelantó el crítico e historiador de arte, E.H. Gombrich en su obra “Arte e Ilusión” (1960). En dicha obra exploró cómo funciona la representación visual a través del "esquema y corrección" demostrando que la percepción humana está programada para aceptar y completar ilusiones pictóricas, lo que significa que los espectadores co-crean activamente el truco en lugar de mirar pasivamente como espejo del mundo.8

La era digital como hemos venido advirtiendo desde el cambio de milenio ha sumergido a millones de personas en “cavernas electrónicas”. De hecho, a mayor nivel educativo, el aislamiento es mucho mayor como han dejado claro varios estudios cuantitativos.9  

La mayoría hemos crecido rodeados por estructuras de cemento, vidrio y metal, e ignoramos como era vivir en las cavernas en tiempos prehistóricos, pero ahora estamos sociológica y psicológicamente unidos profundamente por las redes (nuevas cavernas) que median nuestros aparatos móviles.  Como confirma J.R., "¿Cuáles son nuestras cuevas hoy? Nuestros teléfonos…Porque creemos que nuestro algoritmo en redes sociales es la realidad."10

Pero, he aquí otra paradoja, para entrar en su cueva los visitantes levantan el móvil si quieren ver las sombras, animales o personas con base en aplicaciones de realidad aumentada.  La caverna de J.R., evoca, pero no transforma realmente nada. Los “prisioneros” siguen viviendo en la misma cueva cotidiana de sus móviles después de experimentar su tránsito a través de ella.

Visitantes con celular experimentando la "realidad aumentada" en el interior de la caverna. 
Foto: AKEZ

Hay por supuesto otras paradojas de interés en la caverna, además de la alegoría de Platón, pero correspondiendo a distintos órdenes:

En lo arquitectónico y material la instalación enfrenta primero todo lo sólido frente a lo frágil: El histórico Pont Neuf, construido con piedra caliza pesada y duradera, quedó completamente oculto por una cubierta inflable hecha de tela ligera y 20.000 metros cúbicos de aire, con un peso de cinco toneladas. El soporte de lo efímero sigue siendo la resiliente realidad física.11

Segundo, el origen frente a cobertura: La lona con estampado de rocas que se alzó casi 18 metros sobre el nivel del puente simulaba canteras de montaña en bruto, haciendo referencia a las fuentes subterráneas originales de piedra del puente, pero enmascaraba la arquitectura terminada con una apariencia artificial, frágil y primitiva.

También se presentan paradojas conceptuales y temporales, como, por ejemplo, en tercer lugar, lo antiguo versus lo nuevo: este homenaje al envoltorio de Christo y Jeanne-Claude realizado en 1985, aplicó tácticas efímeras de arte callejero a un monumento de 400 años, transformando el puente más antiguo de París en una cueva prehistórica.

Christo y Jeanne-Claude no estaban interesados en la permanencia. Sus proyectos como el "Reichstag" envuelto en el Lago Iseo, los muelles flotantes en el lago Iseo, "Las Puertas" en Central Park de Nueva York, estaban diseñados para desaparecer. La temporalidad no era una restricción, sino una posición conceptual. Una obra que no puede ser poseída, que se desvanece y desaparece, pertenece a todos los que la vieron según los creadores de la experiencia. No se puede cobrar. No se puede vender. La experiencia es el único registro que parece importar. Pero como hemos aprendidos con otras manifestaciones como el "Land-art" sin una plataforma medial que preserve el registro visual no hay memoria que pertenezca a nadie.

En cuarto lugar, el interior versus el exterior: Aunque envuelta en una lona térmica gruesa que atrapaba una atmósfera fresca de montaña (recreando olores a tierra húmeda y el sonido de los vientos), se ubicaba en pleno centro de una calurosa y abierta capital europea. No deja de ser una broma que una ciudad donde el aire acondicionado es una rareza por las restricciones urbanas y políticas, la gente se refrescará artificialmente dentro de la caverna eludiendo la prohibición.

La práctica de J.R. consiste claramente en trabajar en una escala monumental para transformar la percepción de los lugares. Aquí, sin embargo, la lógica de cubrir no solo produce una metamorfosis visual, sino que también genera una sensación de disrupción.

Lo que se muestra no es una intervención sobre el material real del puente, sino una imagen de su supuesto material. La piedra caliza se convierte en fotografía, y la piedra en representación. El monumento no se revela; es reemplazado por su doble.

Por una parte, se podría ver esto como una celebración de la historia geológica y arquitectónica de París y, por otra, interpretarse como una forma de cambio: un legado que ahora se experimenta a través de su propia imagen.

Vista al atardecer de la instalación de JR. Pont Neuf, París, Francia. Foto: AKEZ

DESPROPÓSITO

Si bien es cierto que el artista francés y sus 800 colaboradores comparten la noción de que obras monumentales como la presente cumplen con “La misión del arte es hacernos pensar y desafiar lo que damos por sentado. (Para lo que) El arte es transformación y una forma de renovar la forma en que vemos el mundo que nos rodea”.12

Pero ¿Cuál transformación o renovación? La verdad es que estos seguidores contemporáneos de las enseñanzas de artistas modernos y posmodernos comienzan como detractores o disruptores de lo “establecido” que cada vez es más distante ante una cultura globalizante soportada por anti-valores que abrazan la muerte y el caos como su norte, pero terminan conformándose al sistema que dicen criticar.

Esto lo ilustra muy bien J.R quien al principio de su carrera se centró en la fotografía confrontativa y localizada que documentaba la vida de inmigrantes marginados en los barrios descuidados de los (banlieues) suburbios parisinos.

Combinando la fotografía, el vídeo, la práctica social, el arte urbano y las redes sociales contó también las historias de mujeres, niños y hombres de todo el mundo, con un enfoque especial en los pobres y los desconocidos, pero mereciendo una justa crítica por su respuesta superficial al sufrimiento, aunque su producción visual cumpliera un papel importante simplemente al ser un testimonio.

Como expresó uno de sus apologistas “Invirtiendo el cálculo mediático habitual que se centra en los ricos y famosos, JR centra su atención en los invisibles de la sociedad y el impacto acumulativo de sus esperanzas y pruebas golpea con la fuerza de una ola gigante.”13

Al comparar sus obras crudas e impulsadas por la comunidad con sus posteriores intervenciones institucionales en lugares como el Louvre o la Torre Eiffel se ha reconocido su poder visual y mediático pero su giro hacia grandes proyectos comerciales puede eclipsar las raíces crudas y socialmente conscientes que inicialmente definieron su identidad de "fotograffeur".

El problema de fondo es que autores de origen callejero como J.R., y Banksy, entre otros, “tratan de innovar en sus obras efímeras incorporando tecnologías y practicando el “revisionismo” histórico, con intervenciones pseudocientíficas bajo ideologías contradictorias y retóricas, a veces de acento místico o de justicia social, que intentan asignar nuevos significados a la historia con porciones limitadas de evidencia, especulación sociopolítica, místico-filosófica y métodos sin rigor. De ahí la popularidad de métodos de estudio más ideológicos que científicos como la “arqueología de género” o el “revisionismo histórico”.14

¿Qué puede hacer el espectador ante este tipo de productos culturales que tratan de pasar por arte y que los especialistas que tienen la responsabilidad de examinar endosan con irresponsable liberalidad?

Por un lado, está la opción romántica de escritores como Alysa Salzberg que sostiene, sobre la obra temporal de J.R, que “aunque el concepto es extraño y divertido — quiero decir, ¿dónde más vas a ver un puente cubierto por una cueva gigante? — personalmente, me costó aceptarlo por completo. Como alguien que anheló vivir en París durante tantos años, y que sintió una auténtica magia cuando visitaba y veía lugares como el Pont Neuf, no puedo evitar sentir pena por los turistas que quizá estén haciendo su único viaje a París durante la transformación en cueva del Pont Neuf. ¿Soñaban con ver el Pont Neuf en toda su belleza habitual? ¿Se enfadarán al descubrir que ahora es algo completamente distinto?”15

Otra opción es resignarse a las continuas rupturas promovidas por estos “artistas urbanos” con una sensación de “cosa ya vista” o dejá-vú.  Al fin y al cabo, ¿por qué debería el espectador en general esforzarse con expresiones sin vigor crítico, truculentas, contradictorias y efímeras como si el arte se tratara de un espectáculo efímero de artificios narcisistas o simplemente un circo de vanidades?

O, finalmente, aceptar el dictamen de la naturaleza con una opción poética al rechazar tácitamente la temporalidad de una ilusión parisina que vanamente intentó redefinir la realidad mediante ráfagas de viento y fuertes lluvias que rompieron y desgarraron la frágil lona exterior de la estructura inflable del gigante monumental de J.R. Siempre hay opciones.

Juan Carlos Flores Zúñiga, M.A., BSc, CPLC, AICA


Referencias bibliográficas:

1.    Willsher, Kim (16 de Junio, 2026). Interview: “‘It’s supposed to make you uncomfortable’: French artist JR on transforming Paris’ oldest bridge into a cave”. The Guardian, Londres, Inglaterra.

https://www.theguardian.com/artanddesign/2026/jun/16/french-artist-jr-on-transforming-pont-neuf-into-a-cave-la-caverne-paris

2.    Morrison, Pat (20 de junio, 2026). A fake mountain and real magic transform Paris’ oldest bridge. Los Angeles Times, California,. E.U.A. https://www.latimes.com/entertainment-arts/story/2026-06-20/pont-neuf-paris-bridge-fake-mountain-cave-jr

3.    Flores Zúñiga, Juan C. (24 de enero, 2020). Jesús Soto: abstracción en el tiempo y el espacio. Ars Kriterion E-Zine, San José, Costa Rica. https://arskriterion.blogspot.com/2020/01/jesus-soto-abstraccion-en-espacio-y.html

4.    Ichihara, Kentaro (4 de octubre, 2010). Betwen reality and illusion. The Take. Guggenheim Foundation, New York, U.S.A. https://www.guggenheim.org/articles/the-take/between-reality-and-illusion

5.    Baudrillard, J. (1994). Simulacros y simulación (S. Glaser, Trad.) An Arbor, Michigan Press, E.U.A.

6.    De Santiago, Alejandro (7 de julio, 2026). La caverna efímera del Pont Neuf supera al Louvre y se convierte en el gran fenómeno cultural de París. El Debate, España. https://www.eldebate.com/cultura/20260707/caverna-efimera-pont-neuf-supera-louvre-convierte-gran-fenomeno-cultural-paris_436930.html#utm_source=rrss-comp&utm_medium=em&utm_campaign=fixed-btn

7.    Gaboriaud, Benoid. (16 de junio, 2026). La Caverne du Pont-Neuf de JR: ¿arte o entretenimiento?”. Magazine Le EssentiArt”, París, Francia.

https://lessentiart.fr/la-caverne-du-pont-neuf-jr-critique/

8.    Gombrich, E. H. (1960). Art and illusion. London: Phaidon. U.K.

9.    García, Erika & Ruiz-Recéndiz, Ma. De Jesús & Zúñiga, María & Leyva-Ruiz, Julio. (2025). Aislamiento social en adolescentes que usan redes sociales: diferencias por nivel educativo: Social isolation in adolescents who use social networks: differences by educational level. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades. 6. 10.56712/latam.v6i2.3887.

10. Willsher, Kim (16 de Junio, 2026). Interview: “‘It’s supposed to make you uncomfortable’: French artist JR on transforming Paris’ oldest bridge into a cave”. The Guardian, Londres, Inglaterra.

11. Martínez-Patzy, Mariana. (26 de mayo, 2026). Phase 1 of the illusion: JR’s installation draping the Pont Neuf in Paris draws crowds ahead of June 6 opening. The Architect’s Newspaper, New York, U.S.A.

12. JR covers Pont-Neuf bridge in Paris with giant inflatable cave. (21 de mayo, 2026). Le Monde, París, Francia.

https://www.lemonde.fr/en/culture/article/2026/05/21/jr-covers-pont-neuf-bridge-in-paris-with-giant-inflatable-cave_6753688_30.html?srsltid=AfmBOorC2iVvheIc8FxFH-XyzOX-tb7oYB4HiQ20jyWGaOgAjTqnlKd2

13. Brock, Hovey. (4 d octubre, 2019).  JR: Chronicles. Brooklyn Rail, BNew York, U.S.A. https://brooklynrail.org/2020/02/artseen/JR-Chronicles/

14. Flores Zúñiga, Juan C. (6 de abril, 2019). Colectivo X Bienal SIART: Entraña de lo Efímero. Ars Kriterion E-Zine, San José, Costa Rica. https://arskriterion.blogspot.com/2019/04/colectivo-x-bienal-siart-entrana-de-lo.html

15. Salzberg, Alyssa. (12 de junio, 2026).  Why the most famous bridge in Paris has been turned into a cave. Medium. San Francisco, California, E.U.A. https://alysasalzberg.medium.com/why-the-most-famous-bridge-in-paris-has-been-turned-into-a-cave-7f72f5a4d5c2  

Comentarios

Victor Valembois dijo…
¡Tan importante y prominente como el promontorio de J.Lo, la que hoy cumple 57 años, fijáte vos! Gracias, Juan Carlos por este fuerte análisis crítico.
Alvaro Zamora Castro dijo…
El artpiculo está excelente. Lo citaré en uno de los ensayos que aparecerán en un libro estoy preparando. Gracias
AICA Costa Rica dijo…
Un trabajo excelente. Felicitaciones por esta vena crítica que sirve de compás en medio de las distintas manifestaciones de arte contemporáneo efímero o no
Malgorzata Kazmierczak dijo…
Muy buen artículo crítico
Luis Fernando Quirós dijo…
Muy interesante tu crítica
Nayuribes Ramirez dijo…
Don Juan Carlos investigué un poco al respecto. Le felicito por su visita y observar está instalación artística. Aún estoy construyendo una lectura propia a partir de los comentarios y apreciaciones de otros. Pero me parece que es una obra que invita más a la experiencia. Me interesa analizar cómo se puede convertir un espacio cotidiano en un lugar de cuestionamiento sobre lo que creemos ver. Saludos cordiales, gracias por compartir su valiosa experiencia.
Juan Carlos Flores Zúñiga dijo…
Gracias Nayuribes. Construir el propio criterio es medular. Por eso visitamos las muestras y obras de las que escribimos especialmente si es una experiencia inmersiva. El tema de fondo sigue siendo si el espectaculo efímero puede cambiar o cuestionar eficazmente. Le deseo lo mejor

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